sábado, 17 de febrero de 2018

Salmos 58


1  <> OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?

2  Antes con el corazón obráis iniquidades: Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.

3  Enajenáronse los impíos desde la matriz; Descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.

4  Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: Son como áspide sordo que cierra su oído;

5  Que no oye la voz de los que encantan, Por más hábil que el encantador sea.

6  Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.

7  Corránse como aguas que se van de suyo: En entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.

8  Pasen ellos como el caracol que se deslíe: Como el abortivo de mujer, no vean el sol.

9  Antes que vuestras ollas sientan las espinas, Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.

10  Alegraráse el justo cuando viere la venganza: Sus pies lavará en la sangre del impío.

11  Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.